X e Y se reencontraron, situación que abrió al diálogo y al reconocimiento de diferencias existenciales que hacen que discutan todo el tiempo (o gran parte de el) sobre como deben mostrarse.
Saliendo de una lucha muy interna por tratar de sobresalir "X" , la parte más racional de este combo, y así tratar de controlar aunque sea por momentos a la rebelde, aparatosa, inquieta e incontrolablemente poco conformista de "Y" (la otra parte), X se encontró en el medio de la nada, en el vacío que le provocaba callarla cuando era necesario que Y gritase.
Resulta ser que su par, Y, encuentra en la libertad física, espiritual y mental el o los espacios necesarios para ser, siendo así Y aceptada y querida. Libertad que encontraba en la falta de cuestionamientos. Los momentos de Y ahora no son ficción, si bien antes, pasado un tiempo tampoco lo eran, no le importaba fingir sabiendo que difícilmente lastimaría a alguna persona que se cruzara en su camino por casualidad. X particularmente hablaría de egoísmo, pero Y estaba muy orgullosa de su imagen, la que veía y la que mostraba, en definitiva la misma.
Hay personas que no son como se cree, algunos tales ni buenos ni malos, que simplemente son, pero que si ayudan en algo es a que no hay que tropezar dos veces con la misma piedra.
Fue entonces así que X e Y aprendieron, de saltito en saltito, que no todos los príncipes son sacados de un cuento. Dentro de un variado listado (no extendiendo en clasificaciones) se puede encontrar una especie de príncipe al que podría llamarse "Príncipe de las tinieblas" (a éste se lo puede encontrar en "las grandes obras del terror" -tomos I, II y sucesivos-), la mínima intromisión de este espécimen es porque generalmente se abren las puertas a quien dice: "- Ser yo hombre de tu vida". Claro está, el impacto provocado por esas palabras de indio salvaje no permite distinguir las luces de colores por encima de su cabeza, que pasado el efecto de somnolencia, se puede entender que "luces no ser destello de magia. Luces ser cartel anunciando peligro". Una de las reacciones, por no entender como suceden estas cosas, es la culpar al despertador que no sonó, al perro que ladró toda la noche, a la gata que tiene más vida social, al teletubbie que dice hoooaaaaa (Por qué no dice bien la palabra?!!!!-Razonamiento seguido-)... en fin, desquitarse con todos y cada uno de los actores, razonen o no, que comparten el mismo escenario.
En medio de pelotas que pican, van y vienen, pasando por un montón de circunstancias que presionan hasta decir basta no puedo soportarlo!!, fue ahí en donde X se dio cuenta de que Y la parte más rebelde era la única con la fuerza de enfrentar. X necesitaba de Y.
Cuando X e Y se decidieron a dar batalla, solas o esporádicamente acompañadas, a ser mejores que ellas mismas. Cuando tenían el control de sus arranques y lo único que querían ver eran las alas desplegadas al viento, las de ellas, las de los que querían... hasta las de los que no... cuando todo se resumía en "peace and love". Fue en ese momento de recorrido por el camino amarillo que X se detuvo a admirar un árbol de copa frondosa muy verde que daba sombra y de raíces fuertes. X que encontró un aire de tranquilidad dijo a Y, quien dormía, que podrían descansar un tiempo. Al despertarse Y puso el grito en el cielo y dijo X estas loca, qué pito toco yo acá?!!.
Sin tantas metáforas conocieron a un hombre: Para X un hombre lindo por dentro y por fuera, de voz atrapante y manos grandes, con ojos de nene y el tacto que da la experiencia, de carácter fuerte y de momentos enigmáticos. Para Y una clase de hombre ovárico homo- sapiens.
X e Y rieron mucho cuando empezaron a compartir y a acomodar los pensamientos: "Es el homo - sapiens mas lindo por dentro y por fuera, el más desarrollado de la especie que me toco conocer en tiempo de hombres ováricos, con ojos de nene y el tacto que da la experiencia y ... bla bla bla".
Me contaron que después de un tiempo X e Y compartieron una pieza del baile de ideas en una fiesta de emociones y ya no se sentían como en "Thelma and Louise", aquel era el príncipe azul desteñido en la primer transpiración (convengamos que es el disfraz por excelencia de los caníbales) Así que dieron pie ... dicen que soldado que huye sirve para otra guerra...
Yani (2005)
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