Bienvenidos a este espejo... una parte de mi mundo

domingo, 7 de agosto de 2011

Viví el presente (para no pensar en nada)

                    En la debilidad algo se encendía al punto de causar miedo. Las historias oscuras corroían la mente de este asesino por encargo, y  hacían que en fases de paz se generen guerras. Víctima del propio cinismo, buscando excusas como siempre. Así estaba este suicida.
                    Historia repetida por compulsión y a la vez diferente por el reconocimiento. Fue de esta manera todo absolutamente planificado, como quien se va preparando… Ahí estaban la victima perfecta y el homicida ideal. El veneno letal ya corría  en las venas… sucio amor que traería el placer mezclado al dolor por neurótico.

                    Escapó del encierro rasgando su cuerpo, aquel “suyo” que puede no le pertenezca, avanzando sobre alambres de púa, generando así nuevas heridas que dejarían sus marcas, reviviendo en carne viejos estigmas. Con la coraza oxidada, erosionada por los tiempos. Podía ser agua convertida en hielo o una simple marioneta de su propio fuego.

                    Se encontró frente a dos caminos… aquellos famosos del bueno o malo, el de quedarse o irse, locura o cordura, frenesí o pasividad, el de “ser o no ser”. Existir, y detrás, justo ahí nomás, el abismo. Se preguntó si estaba preparado para el albedrío… garantizó que algo había aprendido y varió. Redimió.

                                                                                                       Yani

No hay comentarios:

Publicar un comentario